AndulaciónPatologíasCalambres musculares: Qué son y cuál es su causa

25/03/20240

Los calambres musculares son contracciones involuntarias y dolorosas que pueden afectar uno o más músculos del cuerpo. Son muy comunes, especialmente en las piernas, y pueden ocurrir en cualquier momento, incluso durante el descanso o el sueño, alterando así la calidad de vida de aquel que los padece.

¿Qué son los calambres musculares?

Un calambre muscular se siente como una contracción repentina y fuerte de un músculo. El dolor puede ser intenso y durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos. El músculo afectado puede sentirse duro y abultado al tacto. Es muy común en las extremidades inferiores y pueden ocurrir también durante el descanso.

Causas

A cualquier persona pueden darle calambres, independientemente del sexo y la edad. Aunque las causas de los calambres musculares son variadas, las más comunes incluyen:

  • Sobrecarga muscular: El uso excesivo de un músculo durante el ejercicio o la actividad física puede provocar un calambre.
  • Deshidratación: La falta de líquidos puede alterar el equilibrio de electrolitos en el cuerpo, lo que puede contribuir a la aparición de calambres.
  • Desequilibrios electrolíticos: Niveles bajos de electrolitos como el potasio, el calcio o el magnesio también pueden aumentar el riesgo de calambres musculares.
  • Derivado de otra afección: Algunas enfermedades, como la diabetes, la enfermedad de la tiroides o la enfermedad de los riñones, pueden aumentar el riesgo de calambres musculares.
  • Tabaquismo: Fumar puede aumentar el riesgo de calambres musculares.
  • Medicación: Algunos medicamentos, como los diuréticos o los anticonceptivos orales, pueden tener como efecto secundario la aparición de calambres musculares.
  • Edad: Aunque cualquiera puede sufrir calambres musculares, son más frecuentes en personas mayores de 50 años.
  • Embarazo: Los calambres musculares son comunes durante el embarazo, especialmente en el tercer trimestre.
  • Compresión de los nervios: La presión sobre un nervio puede causar espasmos musculares.
  • Problemas circulatorios: La mala circulación sanguínea puede aumentar el riesgo de calambres musculares.

Prevención

Aunque en algunos casos será inevitable la aparición de los calambres, os ofrecemos algunas indicaciones o consejos que pueden ayudarte a prevenir algunos casos:

  • Beber mucha agua: Es importante mantenerse hidratado durante todo el día, especialmente antes, durante y después del ejercicio.
  • Mantener una dieta saludable: Una dieta rica en frutas, verduras y cereales integrales puede ayudar a mantener los niveles de electrolitos en equilibrio.
  • Realizar un calentamiento apropiado antes del ejercicio: Esto ayudará a preparar los músculos para la actividad física.
  • Estirar la musculatura tras el ejercicio: Esto ayudará a prevenir la rigidez muscular y los calambres.
  • Evitar los sobreesfuerzos: No te exijas demasiado durante el ejercicio y toma descansos regulares.
  • Usar ropa y calzado cómodos: Esto ayudará a prevenir la compresión de los nervios y los problemas circulatorios.
  • Evitar el consumo de alcohol y cafeína: Estas sustancias pueden deshidratar el cuerpo y aumentar el riesgo de calambres musculares.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, los calambres musculares desaparecen por sí solos en unos pocos minutos. Para aliviar el dolor y la tensión muscular, puedes:

  • Estirar el músculo afectado: Esto ayudará a relajar el músculo y aliviar el dolor.
  • Masajear el músculo afectado: Esto ayudará a mejorar la circulación sanguínea y reducir el dolor.
  • Aplicar calor o frío: El calor puede ayudar a relajar el músculo, mientras que el frío puede ayudar a reducir la inflamación.
  • Consulta con tu doctor: En algunos casos, es posible que se pueda prescribir algún tratamiento farmacológico o recomendar alguna terapia alternativa.

Tratamiento y Prevención con Andulación

La andulación puede ser una herramienta útil para aliviar los calambres musculares, pero es importante combinarla también con una hidratación adecuada, una dieta saludable y descanso regular.

A través del calor por infrarrojos y las vibraciones mecánicas de baja frecuencia:

  • Mejora de la circulación sanguínea: La andulación aumenta el flujo sanguíneo lo que puede ayudar a eliminar toxinas y mejorar la entrega de oxígeno y nutrientes a la musculatura.
  • Relajación muscular: Las vibraciones pueden ayudar a relajar los músculos tensos y espasmódicos, reduciendo así el dolor.
  • Aumento del rango de movimiento: También ayudará a mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento, lo que puede ser útil para prevenir futuros calambres.
¿Y tu, como te tratas?

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