AndulaciónPatologíasTipos de artritis y tratamiento

11/11/20220

La artritis es una patología de tipo inflamatorio que afecta a las articulaciones del cuerpo y puede afectar a personas de cualquier edad. Está patología afecta a aproximadamente 7 millones de personas en España. Aunque existen muchos tipos de artritis, la más común de ellas es la artritis reumatoide, que afecta a 1 de cada 100 personas 

¿Qué es la artritis? 

La artritis es una patología que se caracteriza por la inflamación de las articulaciones que a su vez produce dolor y limitación articular. Dicha inflamación se produce en la membrana sinovial y puede ser de origen metabólico, infeccioso o inmunológico. Como ésta reviste la articulación genera en ella un dolor continuo, hinchazón, tumefacción y sensación de rigidez que sobre todo se ve acentuada por las mañanas. 

Si la inflamación persiste, puede llegar a provocar daño al hueso y por ende el cartílago que lo recubre y también a lo que le une a la membrana pudiendo causar así daño a ligamentos y tendones colindantes. Sobrecargar una articulación inflamada puede acelerar su desgaste. 

Síntomas de la artritis 

Los síntomas más comunes de la artritis afectan principalmente a las articulaciones. Dependiendo del tipo de artritis, los signos y síntomas pueden incluir los siguientes: 

  • Dolor 
  • Rigidez articular, sobre todo en la mañana 
  • Limitación del movimiento 
  • Inflamación articular 
  • Enrojecimiento en la articulación o articulaciones afectadas 

Y en algunos casos no tan comunes: 

Fiebre, pérdida de peso, dificultad al respirar y sarpullido. 

Tipos de artritis 

Si entendemos como artritis al proceso inflamatorio de la capsula sinovial de las articulaciones, podemos diferenciar hasta más de 100 tipos distintos de artritis dependiendo entre otros, de las causas que producen dicha inflamación (traumatismos, agentes infecciosos como pueden ser bacterias, virus, hongos y parásitos o factores inmunológicos o depósitos de cristales) De los diferentes tipos de artritis que existen, los más comunes son: 

ESPONDILITIS ANQUILOSANTE

Es una forma crónica de artritis que afecta la columna vertebral, sobre todo suele afectar a las vértebras lumbares en su unión con la pelvis. Las articulaciones afectadas resultan inflamadas y con limitación en el movimiento y con el tiempo pueden llegar a desgastarse e incluso unirse.

GOTA

Es una forma común de artritis cuyo origen se da cuando se acumula ácido úrico en la sangre y al descomponerse forma unos cristales en las articulaciones. Por lo general, afecta el dedo gordo del pie, pero otras articulaciones también podrían verse afectadas.

ARTRITIS JUVENIL

Como se puede llegar a deducir por su nombre es un tipo de artritis que afecta a los niños. En aquellas articulaciones afectadas, se puede experimentar dolor, inflamación, rigidez y limitación en el movimiento. Las articulaciones que habitualmente se ven más afectadas son rodillas, manos y pies.

OSTEOARTRITIS

Es el tipo más común de artritis, suele originarse con la edad, debido al desgaste del cartílago y frecuentemente afecta los dedos, las rodillas y las caderas. Este tipo de artritis también puede tener lugar después de una lesión o golpe en la articulación. 

ARTRITIS PSORIASICA

Este tipo de artritis afecta la piel, las articulaciones y las áreas donde los tejidos se unen al hueso. Es común en personas que tienen psoriasis.

ARTRITIS REACTIVA

Se trata de una artritis de tipo infeccioso, en estos casos, el motivo de la hinchazón o dolor articular es causado por una infección en el cuerpo. También se pueden poner los ojos rojos e hinchados y puede causar problemas en el tracto urinario.

ARTRITIS REUMATOIDE

Tiene lugar cuando el sistema inmunológico no funciona bien. Afecta las articulaciones y los huesos (habitualmente de las manos y de los pies) y también puede afectar los órganos y sistemas internos. En estos casos, el afectado puede sentirse cansado e incluso llegar a tener fiebre.

Factores de riesgo 

Se ha demostrado que algunos factores aumentan el riesgo de padecer artritis. Algunos de estos factores se pueden modificar y otros no: 

No modificables 
  • Edad: El riesgo de padecer la mayoría de los tipos de artritis aumenta con la edad. 
  • Sexo: Aunque cualquier persona puede padecer artritis, la mayoría de los tipos son más comunes en las mujeres; el 60 % de las personas con artritis son mujeres. En cambio, la gota, es más común en los hombres. 
  • Factores genéticos: Algunos tipos de artritis, como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico son más comunes cuando existen antecedentes familiares. 
Modificables 
  • Sobrepeso y obesidad: El exceso de peso supone una mayor carga para las articulaciones puede contribuir tanto a la aparición como al avance de algunos tipos de artritis. 
  • Lesiones articulares: haber padecido alguna lesión articular puede contribuir a la aparición de osteoartritis en esa articulación. 
  • Infección: Diversos agentes infecciones pueden causar una infección en las articulaciones y el posible desarrollar diversos tipos de artritis. 
  • Ocupación: Ciertas ocupaciones que implican movimientos repetitivos se asocian a algunos casos de osteoartritis. 
Tratamiento 

El tratamiento para la artritis se basa en planificar una estrategia que ayude a aliviar los síntomas y mejorar el funcionamiento de las articulaciones afectadas. En la mayoría de los casos, es necesario probar diferentes tratamientos o combinaciones de ellos hasta encontrar el definitivo. 

En cuanto al tratamiento farmacológico, los medicamentos que se utilizan para tratar la artritis varían según el tipo de artritis que se padece. Los fármacos más comunes incluyen antiinflamatorios, contrairritantes, antirreumáticos y esteroides. 

La fisioterapia también puede ser útil en algunos tipos de artritis. Los ejercicios pueden mejorar el rango de movimiento y fortalecer los músculos que dan soporte a las articulaciones afectadas.  

Cuando los métodos tradicionales no sirven, los médicos pueden sugerir una cirugía. 

ANDULACIÓN Y ARTRITIS

Partiendo de una postura que mantiene y favorece a una ergonomía horizontal con las piernas ligeramente elevadas para favorecer a la relajación y la descarga muscular la andulación combina 2 técnicas que son clave para aliviar toda la sintomatología mencionada. El calor infrarrojo mejora la microcirculación de las zonas afectadas a través de la vasodilatación y el calentamiento muscular y por otro lado, las vibraciones que utiliza actúan como antiálgico y antiinflamatorio en aquellos afectados de artritis. Con esto se verán aliviados de forma eficaz los dolores, la fatiga, inflamación y problemas de rigidez articular mejorando también la movilidad.

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