La fibromialgia sigue siendo una gran desconocida para muchos, lo que favorece la aparición de mitos que minimizan la realidad de esta enfermedad y dificultan su diagnóstico, el tratamiento y el acompañamiento adecuado. Diferenciar la información errónea de la evidencia científica es clave para mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta patología.
A continuación, comentaremos los mitos más frecuentes sobre la fibromialgia y los contrastamos con verdades respaldadas por el conocimiento actual, junto con consejos útiles para el día a día.
¿Qué es la fibromialgia?
La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado, acompañado de fatiga, alteraciones del sueño y dificultades de concentración, entre otros síntomas. Afecta aproximadamente al 2 % de la población mundial y es más frecuente en mujeres.
Se considera un síndrome de sensibilización central, lo que significa que el sistema nervioso central procesa el dolor de forma alterada. En las personas con fibromialgia, el cerebro y la médula espinal se vuelven más sensibles a los estímulos, generando una percepción del dolor más intensa de lo habitual.
A pesar de estar reconocida por organismos internacionales, la fibromialgia continúa rodeada de mitos y falsas creencias que pueden generar incomprensión y retrasar su abordaje. Conocer qué es realmente la fibromialgia y desmontar estas ideas erróneas resulta clave para mejorar el tratamiento, el acompañamiento y la calidad de vida de las personas que conviven con esta patología.
La fibromialgia no es una enfermedad real
✅ TE CONTAMOS LA VERDAD:
La fibromialgia es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y clasificada como un síndrome de dolor crónico. Se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado, hipersensibilidad al tacto y una amplia variedad de síntomas asociados, como fatiga y alteraciones del sueño.
Aunque no se detecta mediante pruebas de imagen o análisis convencionales, su impacto funcional y emocional está ampliamente documentado en la literatura científica.
Mayor respuesta inflamatoria a nivel celular, aunque sin inflamación articular visible como en otras enfermedades reumáticas.
Todo esto da lugar a un cuadro clínico complejo, donde el dolor no proviene de una lesión específica en músculos o articulaciones, sino de una modulación anormal del dolor en el sistema nervioso.
RECOMENDAMOS:
- Consultar las dudas siempre con el especialista y solicitar la información en fuentes fiables ya sea por parte de profesionales o de las asociaciones de pacientes.
- Evitar la autoexigencia, buscar cuales son nuestros límites aunque éstos puedan cambiar con frecuencia. Hay que validar los síntomas, no culparse por ellos.
- Optar por un abordaje terapéutico integral y multidisciplinar, tratando cada síntoma con el especialista adecuado.
El dolor de la fibromialgia está solo en la cabeza
✅ TE CONTAMOS LA VERDAD:
La fibromialgia no es un trastorno psicológico. Se asocia a una alteración en el procesamiento del dolor por parte del sistema nervioso central, conocida como sensibilización central. Esto hace que estímulos normalmente no dolorosos se perciban como dolor.
Si bien factores emocionales pueden influir en la intensidad de los síntomas, el dolor es real y tiene una base neurofisiológica.
Todo esto no implica que el paciente no pueda además padecer trastornos emocionales como pueden ser la ansiedad o la depresión ya que el hecho de vivir con dolor y malestar de forma prolongada en el tiempo puede ser un claro desencadenante de ello.
RECOMENDAMOS:
- Será fundamental entender qué nos pasa y como nos afecta para establecer nuestras metas asumibles en el día a día, no debemos caer en el miedo ya que siempre podremos volver a levantarnos.
- Es tan importante recibir el apoyo médico como el emocional, es normal que una enfermedad que nos empeora la calidad de vida a diario tenga un impacto sobre nuestras emociones.
- Hay que validar sentirse mal un día o frustrarse, lo importante es volver a levantarse y volver a intentarlo hasta encontrar cual es nuestro límite.
- Rodéate de personas que te apoyen y no te juzguen, aquellas que aunque en ocasiones no te entiendan, decidan acompañarte.
- Las técnicas de relajación y control del estrés pueden ser grandes aliados en nuestra rutina.
Las personas con fibromialgia no pueden hacer ejercicio
✅ TE CONTAMOS LA VERDAD:
El ejercicio físico adaptado es uno de los tratamientos no farmacológicos con mayor evidencia en fibromialgia. Mejora el dolor, la fatiga, el estado de ánimo y la calidad del sueño.
La clave está en dosificar y la progresión, evitando ejercicios intensos o exigentes en fases iniciales. Es posible que se necesite contar con una atención individualizada por parte de profesionales para ajustar cada ejercicio a la intensidad y ritmo adecuados en cada caso.
RECOMENDAMOS:
- El ejercicio adaptado es la clave para pacientes con fibromialgia, entendiendo como ejercicio a cualquier actividad física que nos aleje del sedentarismo, 15min de paseo o estiramientos suaves serán una excelente herramienta para mantener el tono y la función corporal.
- La clave para incorporar una pequeña rutina diaria de actividad será empezar con poca intensidad y ir aumentando o adaptando de forma progresiva a las necesidades y limitaciones de cada momento.
- La constancia es mas importante que la cantidad o la intensidad.
Lo mejor es guardar reposo
✅ TE CONTAMOS LA VERDAD:
El reposo prolongado puede empeorar los síntomas, aumentando la rigidez, la fatiga y la pérdida de tono muscular. El movimiento controlado y adaptado es esencial para mantener la función, añadir algunos estiramientos y paseos a nuestra rutina pueden marcar la diferencia.
El equilibrio entre actividad y descanso es uno de los pilares del manejo del dolor crónico.
RECOMENDAMOS:
- Evita a toda costa el sedentarismo, los largos días encamados o limitar un mínimo de actividad a la larga será contraproducente ya que nuestro cuerpo se acostumbra a no hacer las cosas y poco a poco se irá atrofiando y cada vez será mas complicado retomar ciertas actividades.
- Sin pausa pero sin prisa, de nuevo la importancia de conocer nuestros límites y no sobrepasarlos. Si para realizar una acción necesitamos parar 3 veces, lo haremos, sin forzar y parando siempre que lo necesitemos y el resultado será haberlo logrado.
- Será indispensable alternar actividad con pausas y descansos.
- Existen tratamientos pasivos como la andulación donde además de mantener la función corporal y mejorar los síntomas, podemos optar por activar circulación y relajar sistema nervioso durante los brotes mas intensos.






