La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado, trastornos del sueño, sensación de cansancio o fatiga persistente y dificultad para concentrarse. Aunque afecta principalmente a mujeres, también la padecen algunos hombres y suele manifestarse en edad adulta.
A día de hoy no existe una cura definitiva, pero sí múltiples estrategias terapéuticas para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
¿Qué es exactamente la fibromialgia?
La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, trastornos del sueño, problemas de concentración entre otros síntomas. Afecta a aproximadamente el 2% de la población mundial, y es más común en mujeres que en hombres.
Esta enfermedad, afecta la manera en que el sistema nervioso central interpreta y regula las señales del dolor. Se clasifica dentro de los llamados síndromes de sensibilización central, un grupo de condiciones en las que el cerebro y la médula espinal se vuelven especialmente sensibles a los estímulos, produciendo respuestas exageradas o incluso dolorosas ante señales que normalmente no lo serían.
En personas con fibromialgia, el sistema nervioso funciona detectando el dolor más alto de lo habitual. Esto no implica que el dolor sea imaginario, sino que los mecanismos encargados de filtrar, modular y procesar la información sensorial están alterados.
¿Qué ocurre en el cuerpo?
Diversas investigaciones señalan varios cambios fisiológicos y neurológicos característicos:
Mayor actividad en las áreas cerebrales que procesan el dolor, lo que provoca que estímulos leves se perciban como más intensos.
Desequilibrio en neurotransmisores (como serotonina, dopamina o sustancia P), implicados en la regulación del dolor, el sueño y el estado de ánimo.
Disfunción del sistema nervioso autónomo, que puede generar síntomas como fatiga, mareos o intolerancia al estrés.
Alteraciones del sueño profundo (fase N3), que dificultan una recuperación adecuada del cuerpo y contribuyen al cansancio crónico.
Mayor respuesta inflamatoria a nivel celular, aunque sin inflamación articular visible como en otras enfermedades reumáticas.
Todo esto da lugar a un cuadro clínico complejo, donde el dolor no proviene de una lesión específica en músculos o articulaciones, sino de una modulación anormal del dolor en el sistema nervioso.
Causas y factores de riesgo: ¿es hereditaria la fibromialgia?
Tras muchos años de investigación, todavía no se conoce la causa exacta de la fibromialgia por completo. Lo que sí está ampliamente aceptado es que su origen es multifactorial, es decir, resulta de la combinación de diferentes factores biológicos, genéticos y ambientales.
A continuación, detallamos cada uno de los principales elementos que pueden influir en el desarrollo de la enfermedad:
1. Predisposición genética
La fibromialgia no es una enfermedad hereditaria, como podría serlo una enfermedad genética causada por una mutación concreta. No existe un “gen de la fibromialgia” capaz de predecirla o transmitirla directamente. Sin embargo, los estudios muestran que:
Las personas con familiares de primer grado afectados (madre, padre, hermanos) tienen más probabilidades de desarrollar fibromialgia que la población general.
Esto sugiere una susceptibilidad genética, es decir, ciertos genes pueden hacer que algunas personas sean más sensibles al dolor o más vulnerables al estrés fisiológico.
Esta predisposición genética no garantiza que la enfermedad se desarrolle; solo aumenta el riesgo, especialmente si se combina con factores ambientales y desencadenantes.
2. Alteraciones en el sistema nervioso central
El aspecto mejor estudiado de la fibromialgia involucra cambios en el funcionamiento del sistema nervioso central, particularmente en la forma en que el cerebro y la médula espinal procesan, modulan y amplifican las señales de dolor. Las investigaciones han observado:
Hipersensibilidad en las vías del dolor (sensibilización central).
Menor capacidad de inhibición del dolor, que es el mecanismo natural que tiene el cuerpo para bajar el umbral del dolor.
Desequilibrio en neurotransmisores como serotonina, noradrenalina, dopamina o sustancia P, implicados en el dolor, el sueño y el estado de ánimo.
Todo esto, provoca que estímulos que normalmente serían leves —como presiones ligeras, cambios de temperatura o esfuerzos cotidianos— resulten dolorosos o muy molestos.
3. Factores desencadenantes
La fibromialgia suele aparecer después de uno o varios eventos que actúan como “detonantes”. No son la causa en sí, pero pueden precipitar la aparición de los síntomas en personas predispuestas. Entre los desencadenantes mas comunes se encuentran:

Tratamiento
El tratamiento de la fibromialgia suele ser multidisciplinar, combinando varias estrategias ya que los síntomas pueden variar en cada persona y la estrategia será tratar los síntomas de forma individualizada en muchos casos. Entre las estrategias mas comunes encontramos:
1. Actividad física adaptada: Ejercicio aeróbico suave, estiramientos, yoga o pilates terapéutico ayudan a reducir el dolor y mejorar la movilidad.
2. Fisioterapia y terapias corporales: Movilizaciones suaves, masoterapia, termoterapia y ejercicios de fortalecimiento progresivo.
3. Educación del paciente: Conocer la enfermedad es una de las herramientas más efectivas para manejarla y reducir la incertidumbre. Como suele decirse, el saber es poder.
4. Apoyo psicológico: Terapias orientadas al manejo del estrés, ansiedad o depresión, frecuentes en pacientes con dolor crónico.
5. Terapias no invasivas de bienestar: En iXalud apostamos por la terapia de andulación, un tratamiento no invasivo que combina vibración mecánica y calor de infrarrojos de onda corta con el objetivo de:
Favorecer la relajación muscular
Mejorar la microcirculación
Reducir la rigidez
Disminuir el dolor
Mejorar el descanso logrando que sea de mayor calidad
Promover una sensación general de bienestar
Gracias a todo esto, se convierte en una herramienta complementaria, no invasiva y orientada al alivio sintomático, especialmente en casos de dolor generalizado y tensión muscular.






