La salud musculoesquelética en la tercera edad depende en gran medida de la combinación de hábitos saludables y tratamientos adecuados. Mantenerse activo, cuidar la alimentación y utilizar terapias no invasivas puede marcar la diferencia en la movilidad, el control del dolor y la calidad de vida. En iXalud, apostamos por la terapia de andulación como opción terapéutica complementaria que, junto a un estilo de vida saludable, ayuda a afrontar de forma eficaz las afecciones más comunes en personas mayores.
¿Qué es la andulación y como se utiliza?
La andulación es una terapia no invasiva que consiste en la aplicación de vibraciones mecánicas de baja frecuencia, combinadas con calor infrarrojo, con el objetivo de estimular el sistema musculoesquelético de forma suave y controlada. Esta combinación actúa sobre músculos, articulaciones y tejidos blandos sin generar impacto ni requerir esfuerzo físico por parte del paciente.
La terapia se aplica mediante un dispositivo llamado Andumedic3, que combina una posición ergonómica, con motores de vibración y emisores de calor infrarrojo. Durante la sesión, la persona permanece acostada cómodamente con las piernas ligeramente elevadas, mientras el equipo emite vibraciones rítmicas y progresivas que se distribuyen por las distintas zonas del cuerpo con el fin de activar el flujo sanguíneo, oxigenar la musculatura y relajar las tensiones.
Las sesiones de andulación suelen tener una duración aproximada de 15 a 30 minutos, dependiendo de las necesidades individuales y de la recomendación del profesional. La intensidad y el programa se ajustan de forma personalizada, lo que hace que el tratamiento sea seguro y agradable, especialmente en personas mayores o con movilidad reducida.
Desde el punto de vista terapéutico, la andulación favorece la relajación muscular profunda, contribuye a mejorar la circulación sanguínea, ayuda a reducir la rigidez articular y proporcionando una sensación de alivio del dolor en la mayoría de afecciones musculoesqueléticas. Además, el efecto del calor por infrarrojo potencia la elasticidad de los tejidos y favorece la recuperación muscular.
Su aplicación regular ayuda a facilitar el movimiento, mejorar el dolor y contribuye al bienestar general.
Andulación y artrosis
La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones caracterizada por el desgaste progresivo del cartílago. Es muy frecuente en la tercera edad y sus síntomas principales incluyen dolor articular, rigidez, especialmente al iniciar el movimiento, inflamación leve y disminución de la movilidad, lo que puede dificultar actividades cotidianas como caminar o subir escaleras.
Beneficios:
Contribuye al alivio del dolor articular
Favorece la relajación de la musculatura que rodea la articulación
Ayuda a reducir la rigidez
Facilita el movimiento y la actividad diaria
Andulación y osteoporosis
La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la disminución de la densidad ósea, lo que aumenta la fragilidad de los huesos. A menudo es silenciosa, pero puede manifestarse con dolor de espalda, pérdida de estatura, postura encorvada y mayor riesgo de fracturas, especialmente en columna y cadera.
Beneficios:
Favorece la relajación muscular y postural
Contribuye a mejorar la circulación
Ayuda a aliviar molestias musculares asociadas
Andulación y sarcopenia
La sarcopenia es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento. Se manifiesta con debilidad, fatiga, disminución de la resistencia física y mayor riesgo de caídas y pérdida de autonomía.
Beneficios:
Estimulación suave del tejido muscular
Relajación que reduce la sensación de fatiga
Apoyo al descanso y la recuperación muscular
Andulación en lumbalgia y cervicalgia
La lumbalgia y la cervicalgia son dolores localizados en la zona lumbar y cervical de la columna, respectivamente. En personas mayores suelen estar relacionados con desgaste articular, debilidad muscular y alteraciones posturales. Los síntomas más habituales incluyen dolor persistente o intermitente, rigidez, limitación del movimiento y, en algunos casos, dolor irradiado hacia brazos o piernas.
Beneficios:
Relajación profunda de la musculatura paravertebral
Disminución de la tensión y las contracturas
Sensación de alivio del dolor
Mejora de la movilidad y de la postura
Además de las afecciones mencionadas, la andulación puede ser eficaz en el tratamiento de:
Rigidez articular generalizada
Dolencias musculares asociadas al sedentarismo
Estrés físico y tensión acumulada
Consejos de salud y ejercicios para la tercera edad
Para maximizar los beneficios de la andulación, es importante acompañarla de hábitos saludables:
Actividad física adaptada
Caminar de forma regular
Ejercicios de fuerza suave para piernas y brazos
Rutinas de movilidad articular
Ejercicios de equilibrio para prevenir caídas

Hábitos diarios saludables
Mantener una postura adecuada
Evitar el sedentarismo prolongado
Dormir en un colchón adecuado
Mantener una alimentación equilibrada
Constancia y seguimiento
Realizar ejercicio de forma regular
Seguir las recomendaciones de profesionales de la salud
Utilizar la andulación como complemento, no como sustituto






